El cultivo de avellano en seto II: aspectos de manejo e intensificación

En la primera parte de esta serie de artículos sobre el cultivo de avellano hablamos sobre la situación actual de este cultivo a nivel mundial y de porqué este, representa una buena oportunidad a día de hoy para muchos productores.

En este segundo post me gustaría darte a conocer las particularidades de manejo que posee este cultivo y que hacen que su intensificación tenga que hacerse teniendo en cuenta una serie de aspectos fundamentales.

¿Qué sistemas de conducción se utilizan en el avellano?

Al contrario que en otros cultivos que han sufrido una importante revolución tecnológica (manzano, almendro, olivar…), en el avellano se ha empleado tradicionalmente la formación en vaso de volumen variable y árboles formados por varios troncos. Así mismo, se utilizan habitualmente densidades de plantación bajas y los marcos empleados han ido desde 10×10 hasta 6×5.

Todo ello lleva consigo una serie de problemáticas asociadas como: una lenta entrada en producción, operaciones de poda manuales, y por ende una baja o nula mecanización de esta labor, encarecimiento de los costes de producción asociados a labores como poda y recolección, baja eficiencia de los tratamientos fitosanitarios, disminución de la productividad (elevado volumen de copa y gran cantidad de áreas sombreadas)…, atentando todo ello contra la viabilidad económica del cultivo.

avellano tradicional
Foto plantación avellano tradicional – Mercé Rovira

AVELLANO EN ALTA DENSIDAD

Actualmente existe una tendencia clara a la intensificación de las plantaciones de cultivos leñosos, que en la mayoría de ocasiones está más que justificada debido al aumento en la eficiencia, sostenibilidad y rentabilidad que presentan. La consecuencia directa es: el aumento en la precocidad en la producción, la reducción de mano de obra, aumento de la mecanización de las labores, el mayor aprovechamiento del suelo y la radicación y, por ende, el aumento de la eficiencia de los imputs aplicados, pero eso ya lo sabes.

La intensificación de los cultivos bien aplicada supone aumentos en la rentabilidad de estos debido a la disminución de costes de producción y el aumento de la misma.

En el caso del avellano, esta tendencia a la intensificación y la transición hacia árboles más pequeños se inició en Oregón y Chile hace unos 10 años, cambiando las plantaciones comerciales a marcos más estrechos (5×3 o 5×2,5).

Estas plantaciones, en las que no se realizaba poda durante los primeros 5 años y posteriormente se eliminaba uno de cada dos árboles, han servido como base para la propuesta productiva del avellano en alta densidad. En este caso, hablamos de marcos de plantación de 4×2 y de una mecanización «casi» total de las labores de poda y recolección. Por supuesto, las intervenciones durante los primeros años de formación del árbol serán fundamentales para el desarrollo correcto del muro frutal.

avellano en seto
Plantación de avellano en alta densidad – foto cedida por Agromillora

Esto nos permite aprovechar las grandes ventajas que supone el cultivo en seto, pero al contrario que en otros cultivos que ya conocemos, el avellano presenta una serie de particularidades que hemos de conocer si queremos acertar en el manejo y no caer en errores que nos traerán consecuencias garrafales.

¿Qué condicionantes tienen las plantaciones de avellano?

El avellano es un cultivo atractivo por la rusticidad que presenta en relación con otros frutales, en general, el número de tratamientos fitosanitarios requeridos es menor. Pero a su vez, cuenta con una serie de limitaciones que nos impiden en muchos casos poder llevar a cabo una plantación de manera exitosa.

CARACTERísTICAS EDAFOCLIMÁTICAS

Como en cualquier otro cultivo, las condiciones edafoclimáticas serán determinantes para su establecimiento, desarrollo y producción. Nos tiene que quedar muy claro que sacar un cultivo de sus hábitats normales de desarrollo tendrá una incidencia directa en su comportamiento y unas consecuencias que tendremos que conocer para adecuar el manejo. Y, al contrario, el situar un cultivo en zonas parecidas a su posible hábitat tendrá ventajas y se traducirá en un ahorro en los costes de producción que aumentarán su competitividad.

El avellano, ha de tener un número de horas frío determinadas para que sus diferentes estados fenológicos se sucedan de manera correcta. Por otro lado, las horas de calor para completar su ciclo anual y una correcta maduración serán fundamentales. Este es un aspecto que dependerá de la variedad y del que tendremos tiempo de hablar en próximos artículos.

Normalmente, el avellano se cultiva sobre sus propias raíces y posee un sistema radicular bastante superficial por lo que suelos con un pH neutro o ácido, fértiles, bien drenados y con un alto contenido en materia orgánica serán los que favorezcan su desarrollo, ¡pues vaya noticia!

A pesar de que los requerimientos hídricos son menores que los de otros cultivos, este normalmente, se encuentra en las zonas de España que cuentan con una mayor pluviometría, aspecto fundamental a tener en cuenta si no disponemos de sistema de riego.

Como veremos después, existen una serie de periodos críticos en los que el cultivo no puede padecer ningún tipo de estrés (marzo – agosto) y, si no queremos que esto incida después en la productividad, debemos asegurar el aporte de agua vía lluvia o riego durante este periodo.

mapa de plantación de avellanos
Mapa de plantaciones de avellano en España

Como puedes ver, en España tenemos una superficie muy importante destinada a cultivos extensivos donde se dan las condiciones adecuadas (disponibilidad de agua, suelo y clima), para el desarrollo de un cultivo como el avellano. Pero, por otro lado será la tecnología del cultivo y su evolución la que nos permita, como lo ha hecho en otras muchas circunstancias, ser capaces de adaptarlo en otros contextos diferentes . El aporte de agua de riego, un manejo correcto de la fertilización y los avances en el desarrollo de nuevas variedades, nos ayudarán a compensar de manera eficiente los factores considerados como distantes.

MATERIAL VEGETAL

No hace falta ni mencionar la importancia que posee el contar con un material vegetal de calidad. Este cultivo, tradicionalmente se ha cultivado sobre sus propias raíces aunque el uso de planta injertada representa también una porción minoritaria.

Actualmente, la producción de planta en vivero se realiza por corte, realce y anillado a través de una planta madre, por lo que el origen está controlado y por ende también su pureza varietal. Este sistema de multiplicación presenta algunas desventajas como la exposición de la planta a factores bióticos del suelo y del ambiente, que pueden interferir en su estado sanitario.

Otra de las técnicas de propagación utilizada es la micropropagación o propagación in vitro. Mediante este sistema de multiplicación podemos asegurar la garantía sanitaria y la homogeneidad de la planta ya que estas serán idénticas genéticamente y no habrá ningún agente externo que pueda condicionar su sanidad.

Actualmente, existe una amplia gama de variedades tanto europeas como americanas y su aptitud (consumo en fresco o destino industria) será uno de los determinantes a la hora de elegirlas. Algunas de ellas también poseen doble aptitud. El origen de la variedad caracterizará esta y condicionará su comportamiento agronómico.

variedades de avellano en seto
Plantas de la variedad Dundee in vitro en vivero.

¿Cuáles son los factores que influyen en el diseño de una plantación de avellano?

Son varios los factores que influyen en el diseño de una plantación de avellano:

POLINIZACIÓN

El avellano es una especia monoica, es decir, que posee tanto flores femeninas como masculinas sobre el mismo pie. En este caso su polinización se produce solo a través del viento (anemófila), pero tiene un inconveniente importante y es que posee dicogamia, o lo que es lo mismo las flores masculinas y femeninas de la misma variedad maduran desfasadas y no coinciden en el tiempo, lo que la hace autoincompatible.

En más del 90% de las variedades las flores masculinas (amentos) maduran antes que las flores femeninas.

Para más inri, las condiciones climáticas que se dan durante la época en que se desarrollan los órganos reproductivos (invierno) pueden desembocar en más problemas.

¿Cómo se soluciona todo esto para tener éxito en la polinización? Evidentemente al igual que casi todos los males existe un remedio, y en el caso del avellano esos condicionantes de la polinización hacen que sea fundamental el uso de diferentes especies de polinizadores que permitan la transferencia de polen de unas variedades a otras.

plantacion de avellanos
Ejemplo del empleo de polinizadores en una plantación de avellano tradicional

En este sentido, es clave la correcta elección de las variedades y sus polinizadores. Por otro lado, muy importante a tener en cuenta su disposición en campo, ya que esta puede condicionar labores tan importantes como la recolección.

Se recomienda disponer de líneas enteras por variedad y contar con un 8-12% de polinizadores dentro de una plantación repartidos 1 cada 6-9 hileras de la variedad a polinizar y a su vez utilizar un par de variedades polinizadoras. Esto junto con la ubicación de las mismas (establecidas en partes de la parcela que faciliten su dispersión) es lo que nos asegurará que la polinización se lleve a cabo de la mejor manera.

DISTANCIA ENTRE PLANTAS Y ORIENTACIÓN

Siempre uno de los objetivos de cualquier plantación ha de ser buscar la máxima captación de radiación solar por parte de la vegetación, eso se consigue en la mayoría de circunstancias orientando las plantaciones de norte a sur. Esto no quiere decir que no se puedan realizar siguiendo otras directrices ya que habrá que tener en cuenta otros posibles condicionantes como la orientación de la parcela, la disposición de la misma, pendientes, etcétera.

A su vez, la intensificación del cultivo conlleva que la copa ocupe el espacio asignado mucho más rápido y que se alcancen las plenas producciones mucho antes, encontrar un buen equilibrio entre vegetación y producción en este tipo de sistemas de cultivo será determinante en su longevidad y productividad.

El modelo actual que se presenta en el cultivo de avellano es el de una separación entre líneas de 4 metros, superior en este caso a la del almendro SHD, ya que la altura de la copa será mayor y se ha de facilitar la recolección que, como veremos después, también es un condicionante en este tipo de plantaciones. Además, actualmente en el avellano no se dispone de patrones enanizantes, por lo que las distancias planteadas entre árboles en estas primeras plantaciones es de dos metros.

Por tanto, la densidad de plantación propuesta para el avellano en seto es de1250 plantas por hectárea.

avellanos en seto

¿Qué otros aspectos de manejo son importantes en

el cultivo de avellano?

PODA

Distinguiremos siempre entre la poda de formación y la de producción (la primera corresponde a los 3 primeros años de cultivo).

En el caso de la poda de formación, el objetivo siempre es buscar la multiplicación de ramas para ocupar el volumen asignado a cada árbol de la manera más rápida. Esto lo conseguimos mediante los despuntes o pinzamientos realizados en la mayoría de casos cuando los brotes alcanzan longitudes de entre 40-50 cm (dependiendo de variedad y aptitud para ramificar).

En el caso de la poda de producción, el objetivo buscado es el mantenimiento del volumen constante del seto buscando la renovación vegetativa y, por ende, de los órganos productivos. Se trata pues de una poda casi totalmente mecanizada con discos o cuchillas, donde puntualmente tendremos que hacer intervenciones mauales para eliminar ramas enteras de cara a mejorar la distribución de la luz en la copa o en caso de tener que eliminar ramas secas o dañadas por la maquinaria.

Hablaremos de la poda más adelante y es que debido al ciclo del cultivo presenta una serie de características en las cuáles considero que hay que profundizar (momentos de realización y estados fenológicos).

RECOLECCIÓN

A diferencia de otros cultivos de alta densidad donde la recolección se realiza con máquinas cabalgadoras, en el caso del avellano esta es totalmente diferente y es que las avellanas se recolectarán del suelo con los frutos caídos de manera natural.

Esta también está totalmente mecanizada, teniendo en cuenta que el fruto no debe de estar demasiado tiempo en el suelo expuesto a las condiciones agroambientales, por lo que normalmente se realizan de 2 a 3 pases de una máquina barredora-hileradora que situa el fruto en el centro de la calle para que posteriormente una aspiradora cargue el fruto y otros restos vegetales en el remolque.

recolección de avellano
Ejemplo de máquina de recolección en continuo de avellana

¿Qué podemos esperar del modelo de avellano en alta densidad o seto ?

Como has podido entender, el cultivo de avellano presenta una serie de particularidades de manejo que hacen que su intensificación tenga que hacerse con mucha cautela y teniendo en cuenta cada detalle.

Lo que queda claro tras leer este artículo es que aún queda un largo recorrido en cuanto a los sistemas de conducción en el avellano, lo que es seguro es que la intensificación de las plantaciones y los aspectos de manejo correctos son los que determinan el éxito y el futuro de las plantaciones. La búsqueda de arboles más pequeños y copas bidimensionales nos permitirá reducir los costes de producción y mano de obra para la poda, el aclareo de frutos y la recolección, una necesidad imperativa en estos momentos.

En estos momentos se están llevando a cabo proyectos de avellano muy interesantes, ¡en Synergynuts los seguiremos de cerca y como siempre te contaremos todos los detalles!

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