Podredumbre de cuello y raíces tróficas causada por phytophthora spp.

En este blog ya hemos hablado de otras enfermedades fúngicas en el almendro, y en esta ocasión vamos a hablar de uno de los hongos de suelo cuya presencia puede afectar gravemente a nuestras plantaciones de almendro, conocida como Podredumbre de cuello y raíz.

¿Cómo se produce esta enfermedad?

Esta enfermedad está producida por el hongo Phytophthora spp., del cual diferentes especies pueden atacar al almendro y que produce podredumbres tanto de raíz como de cuello.

La incidencia de esta enfermedad es mayor en plantaciones de riego ya que la humedad favorece su desarrollo.

Este hongo, es capaz de sobrevivir en el suelo en ausencia de un huésped e infecta el almendro a través de heridas superficiales o aberturas naturales.

La variedad y el tipo del suelo donde se haya realizado la plantación del almendro, hará que esta enfermedad afecte en mayor o menor medida.

¿Cuáles son los principales síntomas?

  • La corteza del cuello y las raíces principales comienza a pudrirse y deshidratarse volviéndose oscura.
  • En el cambium (tejido vegetal de los leñosos) se puede ver una coloración marrón.
  • A medida que avanza la enfermedad y según la severidad los almendros presentaran un debilitamiento general, marchitamiento, caída de hojas, frutos pequeños y mal madurado e incluso puede llegar a morir.
phytophthora almendro
Cuello afectado por podredumbre – Fuente MAPA
phytophthora almendro afectado y tratamiento
Tejidos internos afectados – Fuente MAPA

¿Cómo puedo controlarla?

La única estrategia válida para esta enfermedad es la prevención.

En lugares con excesos de humedad se debe vigilar si se produce debilitamiento del árbol, o se detecta algún síntoma en cuello y raíz a finales de invierno y principios de primavera.

Es muy importante usar patrones resistentes y que el suelo disponga de un buen drenaje. A la hora de regar, realizar riegos cortos y más frecuentes para evitar encharcamiento en la zona del cuello. Periodos de más de 24 horas con el suelo saturado favorecen las infecciones, al igual que la sequía debilita el árbol haciéndolo más sensible.

Evitar lesiones para impedir la entrada de la enfermedad por las heridas. Si hay árboles afectados eliminarlos, lo mismo si se realiza una replantación. En árboles afectados, es conveniente descalzar la base del tronco para facilitar la aireación.

Con todo esto, solo nos queda decirte que la base para que una plantación de almendro posea una correcta sanidad vegetal frente a enfermedades fúngicas parte de la información y, con lo que has aprendido en este post ya has dado un gran paso.

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