Almendro en seto y riego deficitario, ¿es posible?

El riego de un cultivo cómo el almendro presenta actualmente una serie de retos e incógnitas a resolver para lograr alcanzar una mayor eficiencia en el uso de agua y para maximizar la viabilidad en las zonas donde este recurso es escaso. Una de las técnicas mas reconocidas para conseguir este objetivo es el RDC o riego deficitario controlado.

Esta es una técnica de riego desconocida por muchos y a los que otros temen por falta de conocimiento. Mi objetivo con este artículo es que al terminar de leerlo tengas claro si el riego deficitario puede ser un alternativa para ti y cómo realizarlo adecuadamente.

¿Qué es el riego deficitario?

Aun que su propio nombre ya nos indica de que se trata , las estrategias de Riego Deficitario Controlado (RDC) en un cultivo como el almendro consisten en reducir la cantidad de agua aplicada en relación a las necesidades hídricas reales durante los periodos en los que aplicar un déficit de agua no afecta a la producción ni a la calidad de la cosecha.

O, lo que es lo mismo… «regar menos de lo que el cultivo demanda» en los momentos en los que el cultivo es mas tolerante a la sequía (después veremos cuáles son).

Lo bueno de un cultivo como el almendro es que es una especie que se adapta a un amplio rango de disponibilidades hídricas, de tal forma que se encuentran plantaciones productivas en situaciones tan opuestas cómo el Valle de San Joaquín (California, EE.UU.), donde cuentan con suelos fértiles y profundos y los almendros reciben cantidades de agua de riego de unos 12.000 m3/año), y secanos áridos del litoral mediterráneo, en que los almendros reciben únicamente el agua de lluvia y en los que suelos son normalmente pobres poco profundos. Esto pone de manifiesto la capacidad que tiene un cultivo como este para convivir con el déficit hídrico.

riego en plantacion almendro con flor
Floración de Almendro en seto en secano – Motilla del Palancar

¿Cuál es el principal objetivo del riego deficitario en el cultivo del almendro?

El objetivo en cuanto a la estrategia de riego ha de ser siempre buscar la máxima sostenibilidad en el sistema suelo-planta-atmósfera a través del mismo.

Por eso, seleccionar una estrategia de riego que afecte negativamente a cualquiera de estas tres variables será tirar piedras contra nuestro propio tejado.

Por poner un ejemplo que todos podamos entender, habrán situaciones en las que no existan limitaciones de agua y en las que podamos llevar el cultivo a su máximo exponente en este mencionado sistema suelo-planta-atmosfera (siempre teniendo en cuenta el uso eficiente de todos los recursos).

En los casos donde el agua representa un factor limitante importante tendremos que adaptarnos y ser capaces de obtener el máximo partido de cada gota aplicada, y es ahí donde el riego deficitario tiene mucho que decir.

¿Qué beneficios aporta el riego deficitario al

cultivo del almendro?

Cómo acabo de comentar, habrá determinadas circunstancias en las que será innecesario e incluso contraproducente para el cultivo del almendro la aplicación de este tipo de estrategias de riego, pero en la mayoría de casos este tipo de riego presenta una serie de ventajas que vale la pena nombrar:

  • El primer beneficio en el que todos podemos pensar es el ahorro en la cantidad de agua total que se aplica al cultivo durante todo el ciclo. Esto además, puede representar también un ahorro en los costes energéticos que supone el bombeo de la misma, y por qué no mencionarlo la reducción del riesgo a incurrir en una sanción por haber regado más de lo que uno puede (ya que en la mayoría de casos las dotaciones disponibles son menores que la demanda del cultivo).
  • En determinadas condiciones, se pueden conseguir mejoras sustanciales en algunas propiedades morfológicas y organolépticas de los frutos, incrementando el valor añadido de los mismos. Pero, esto dependerá de factores tanto de manejo como genéticos (patrón – variedad).
  • El riego deficitario representa un beneficio grande en plantaciones con tendencia al exceso de vigor o en situaciones donde sea interesante mantener un volumen de copa adecuado a la maquinaria de recolección (almendro en seto).
  • Un beneficio indirecto de la aplicación de RDC es la reducción de la incidencia de las enfermedades, debido principalmente a la reducción de este crecimiento. Este menor crecimiento favorece la circulación de aire.
riego deficitario en plantacion de almendro
Plantación de almendro en seto con un buen control del vigor a través del riego

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de aplicar un riego deficitario en almendro?

Evidentemente, estos periodos de estrés hídrico controlado nos permiten conseguir un ahorro hídrico en las plantaciones, pero hay que tener en cuenta una serie de consideraciones muy importantes para realizarlo de forma correcta.

NUEVAS TECNOLOGÍAS APLICADAS AL REGADÍO

Este tipo de estrategias no sería posible sin el empleo de las nuevas tecnologías en el regadío… o al menos si queremos hacerlo de forma correcta. Realizar riego deficitario sin tener un monitoreo de la humedad de suelo u otras variables (flujo de savia, conducción estomática, contracción de tronco…etc) se vuelve delicado (aun que no imposible).

riego deficitario controlado
Instalación de sonda de humedad sobre Almendro en seto – Foto AZUD

LA CLAVE DEL RDC EN EL CULTIVO DEL ALMENDRO

La clave del RDC es tener en cuenta la intensidad del déficit así como los estados fenológicos o momentos del ciclo de cultivo donde se realiza. Aspecto que abordaremos mas en profundidad en el siguiente punto del artículo sobre cuáles son los momentos clave para aplicar déficit hídrico al cultivo del almendro.

RELACIÓN PATRÓN – VARIEDAD

Como bien sabes el almendro es una especie en la que se utilizan diversidad de patrones o porta injertos, y , no todos ellos están tan bien adaptados a las condiciones de clima mediterráneo (con periodos de abundancia y escasez de agua) como lo podría estar un almendro franco o autoradicado.

Este podría ser el caso del Rootpac 20, patrón mas utilizado en las plantaciones de almendro en seto de regadío y cuya tolerancia al estés hídrico (al tratarse de un híbrido de ciruelo) es bastante baja (también debido a la morfología de su sistema radicular).

Patrones con sistemas radiculares mas potentes evidentemente aguatarán mejor las situaciones de estrés hídrico (almendro auto radicado/autoenraizado).

En este tipo  de circunstancias aun no tenemos información en relección a la respuesta al estrés hídrico, y será la propia experiencia y el control del volumen de vegetación – riego la que nos marcará la tendencia a seguir.

Necesidades hidricas almendro
Potente sistema radicular del almendro autoenraizado con solo 2 verdes

OTROS ASPECTOS AGRONÓMICOS

Existen además otra serie de factores que hemos de considerar a la hora de plantear este tipo de estrategia de riego, como pueden ser el tipo de suelo, las temperaturas alcanzadas en los meses centrales del verano, los niveles de salinidad (agua y suelos), etc.

Y es que, por ejemplo, la aplicación de RDC pude incrementar el contenido en sales de la zona radicular, y la planta puede presentar síntomas de estrés por la misma si la humedad del suelo es demasiado baja.

El tipo de suelo será determinante para saber si podemos y cómo realizar RDC, debido al diferente comportamiento de la humedad en el mismo, y sobre todo a la capacidad de retención de agua que tenga.
Y es que, hay circunstancias  particulares (zonas con suelos arenosos, poco profundos y  donde se alcanzan altas temperaturas) donde toda precaución es poca  y tenemos que pensar muy bien cómo realizar riegos en déficit sin que este nos afecte negativamente al cultivo.

Por supuesto, asegurar una homogeneidad en el reparto del agua en la plantación es el pilar básico para poder emplear cualquier estrategia o programación de riego de forma correcta.

Para ello, cuando planificamos una plantación será de vital importancia tener en cuenta este tipo de aspectos, ya que pueden condicionar desde el inicio el desarrollo de la plantación.

APRENDIZAJE CONTINUO

Mantener una base con todos estos datos e información e ir analizándolos para modificar la programación de riego en campañas posteriores en base a ellos será de capital importancia.

El objetivo es  aprovecharnos de las ventajas del RDC, no que este se vuelva en nuestra contra.

Siempre que hablamos de la generación de datos pensamos en nuevas tecnologías, y es que estas la base que nos ayuda a la recogida de los mismos (sensores de humedad, software de gestión…), pero la toma de notas o incluso fotos sobre la respuesta del cultivo nos ayudará a entender mucho mejor como este está respondiendo a cada aplicación de agua que nosotros hagamos y ayudarnos a tomar mejores decisiones en el futuro. Sería muy interesante utilizar aparte de la nuevas tecnologías otros indicadores de crecimiento (longitud de brotes, volumen de copa, peso de fruto… etc), esto nos permitirá ajustar cada vez mejor los niveles de estrés aplicados al  mismo.

CONSECUENCIAS DEL MAL EMPLEO DE ESTRATÉGIAS DE RIEGO DEFICITARIO EN ALMENDRO

La decisión de aplicar RDC debe hacerse con todo el conocimiento y herramientas, si no las consecuencias tanto a nivel deducción y por supuesto económicas pueden llegar a ser irreversibles.

El estrés hídrico en las plantas es la consecuencia de tener una cantidad de humedad en el suelo insuficiente para satisfacer las necesidades de la planta. Las principales consecuencias de este estrés a nivel fisiológico son: cierre de estomas, reducción de la división y expansión celular, desecación de células.. etc.

Traducido a consecuencias el mal empleo del riego deficitario provoca en el cultivo una limitación de crecimiento vegetativo, de la producción, la caída de hojas y la reducción de la tasa de fotosíntesis y en casos extremos la muerte de la planta.

En cualquier caso, si una plantación presenta signos de debilitamiento podemos revertir la situación el el tiempo aplicando agua en base a las necesitadas y aplicando abonados ricos en nitrógeno.

plantacion almendro de riego
Plantación de almendro con riego a demanda del cultivo en perfecto estado vegetativo – Veracru

¿Cuándo se puede aplicar el riego deficitario en el

cultivo de almendro?

En el ciclo del almendro, podemos distinguir entre diferentes etapas o estados fenológicos, y la aplicación de estrés hídrico afectará mas o menos al desarrollo de cultivo en función al momento en el que este se aplique.

Aun que pueda parecer contra intuitivo, el almendro es menos resistente al estrés hídrico  en los  meses de primavera y más resistente a la sequía en el periodo de verano. Esto, es un rasgo común a todos los cultivos de climas mediterráneos, por lo que será durante los meses de mayor tolerancia a este estrés hídrico donde podamos aplicar las estrategias de RDC.

Aún así veamos qué pasa durante cada uno de los periodos del ciclo del cultivo para poder comprender en profundidad…

PERIODO BROTACIÓN, FLORACIÓN,CUAJADO.

Durante este periodo se producen los procesos seguramente mas importantes para la producción de almendra y el desarrollo del cultivo (puedes ver mas en nuestros artículos sobre fisiología del almendro). Es por eso que un estrés hídrico aplicado durante el mismo nos provocará una desecación de yemas, por lo tanto una reducción en el número de flores y número de frutos (con la merma en la producción que esto supone) así cómo una reducción del crecimiento radicular  y de los brotes.

estado fefnologico almendro
Estados fenológicos del Almendro

PERIODO DE CRECIMIENTO INICIAL DEL FRUTO

Los periodos iniciales en el desarrollo de cualquier tipo de producción son determinantes, ya que durante ellos tendrá lugar la división celular y por ende se determina el número final de células que componen en este caso el fruto de la almendra. Si aplicamos estés hídrico durante este periodo estaremos limitando el nº definitivo de células y por ende el peso definitivo que puede adquirir el grano de almendra.

PERIODO EN EL QUE EL FRUTO ESTÁ COMPLETAMENTE FORMADO

Durante este periodo se dan las condiciones mas adecuadas para provocar un estrés controlado en el cultivo, la consecuencia de ello será una reducción en crecimiento vegetativo (circunstancia que nos puede venir hasta bien en plantaciones que tengan un exceso de vigor para controlar su desarrollo), y es que reducimos sensiblemente el crecimiento, pero la producción del año no se vería afectada o si lo hace será en una medida  muy pequeña en relación a las ventajas que supone la aplicación de este estrés controlado.
Se aplicaría un estrés hídrico hasta que los niveles de humedad del suelo desciendan y esto provoque una parada en el crecimiento vegetativo. La frecuencia y duración de los riegos se debería programar el base al tipo de suelo y a ser posible disponiendo de la medida de humedad del mismo en cada momento.

**Es muy importante que la pepita esté completamente formada antes de empezar a aplicar estrés hídrico.

Evolución de la cosecha ante los fuertes calores y falta de agua en el  Altiplano Granadino – Crisolar

PERIODO MADURACIÓN – COSECHA

Durante este periodo no es conveniente aplicar un déficit excesivo, pero si se puede provocar un déficit moderado ya que durante el mismo tiene lugar la diferenciación de yemas para la campaña posterior. Aun que, si queremos aplicar riego deficitario en este periodo tenemos que hilar muy fino para que no se produzca una merma en la la producción del año siguiente y por supuesto evitando la deshidratación excesiva que pudiera hacer caer los frutos por desecación.

PERIODO POST-COSECHA

Este es otro de los periodos clave del ciclo del cultivo, ya que después de la cosecha y hasta la caída de hojas tienen lugar procesos como la acumulación de reservas (carbohidratos) y crecimiento radicular.

Estos dos aspectos serán de capital importancia para la calidad y cantidad de la floración y  brotación de la campaña posterior. Ya que el cultivo hasta que no está casi plenamente cubierto por la vegetación utiliza como sustento todas las reservas almacenadas durante la campaña posterior.

En este caso, tiene especial influencia la variedad, y es que las variedades tempranas son recolectadas en momentos donde las tasas de evapotranspiración son muy elevadas (finales de agosto) y por ende el periodo de máximo consumo coincide con el de post-cosecha. Un déficit hídrico en este periodo puede afectar mucho a la producción del año siguiente.

Diferente pude ser el caso de variedades de recolección tardía (finales de septiembre – octubre) donde post-cosecha el árbol demanda mucha menos cantidad de agua debido a que las condiciones ambientales son diferentes (menor temperatura y mas humedad ambiental), por lo que el factor varietal jugarán un papel fundamental en tanto en cuanto si podemos aplicar o no estrés durante este periodo.

**Realizar riego y abonado durante este periodo es clave para un comienzo de campaña exitoso.

PERIODO DE FORMACIÓN – CRECIMIENTO DE LOS ÁRBOLES – fase juvenil

Un periodo de vital importancia y donde nunca debemos aplicar estrés hídrico en el cultivo del almendro es durante el periodo en el que la plantación está en formación, y es que durante el mismo debemos procurar que la humedad del suelo se mantenga constante para maximizar todos los procesos fisiologías de la planta , acortar el periodo improductivo y conseguir un sistema radicular bien desarrollado, una estructura potente y un volumen de copa adecuado.

La restricción de agua durante este periodo pude limitar las producciones futuras como consecuencia de las carencias a nivel fisiológico que incurren durante los periodos de estrés hídrico.

Un correcto manejo del agua y el resto de factores del cultivo durante su fase juvenil nos permitirá después que el empleo de cualquier estrategia de riego bien sea deficitario o al 100% de su consumo se traduzca en un mejor comportamiento y una mejor producción.

EN CONCLUSIÓN

Para aplicar riego deficitario de forma correcta en el cultivo del almendro tenemos que controlar la reacción del cultivo e ir modificando los niveles de estrés en función de la humedad del suelo, el desarrollo del cultivo y su respuesta.

¿SE PUEDE APLICAR RIEGO DEFICITARIO EN EL CULTIVO DE ALMENDRO EN SETO?

La introducción del riego deficitario controlado (RDC) se produjo a principios de los ochenta y sirvió para entender que es posible jugar con ciertos niveles de déficit hídrico para mejorar la productividad en algunas especies leñosas, lo que ha inducido a que se estudie la respuesta de otras especies al RDC. Aunque el RDC fue originariamente orientado a reducir crecimiento vegetativo y mejorar el crecimiento del fruto como ya has podido ver tiene otras muchas ventajas.

Las estrategias de RDC se pueden aplicar para mejorar la productividad del almendro en zonas con recursos limitados de agua. Es por ello que en mi opinión y por la falta de información que tenemos al respecto aún en un cultivo de almendro en seto, cuando hablemos de la utilización de patrones cómo Rootpac 20 en regadío siempre tenemos que intentar cubrir el 100% de las necesidades del cultivo, ya que lo que si conocemos es que este patrón no tolera para nada el estrés hídrico y las consecuencias que este puede repercutir pueden ser perjudiciales.

Lo que sí podemos hacer cuando utilizamos este patrón y tenemos dotaciones de agua menores a 6-8000 m3 de agua y superiores a los 3000 m3/ha año es adecuar el volumen de copa a la cantidad de agua que podemos aportar y a la capacidad de almacenamiento que tiene el suelo haciendo que de esta forma la tasa de evapotranspiración se reduzca, el cultivo demande menos agua y por ende aplicando menor cantidad podamos cubrir el 100% de las necesidades.

Otra circunstancia muy diferente sería el empleo de almendro auto radicado o autoenraizado.

En este caso, el empleo de estrategias de riego deficitario tiene mucho mas sentido y es que este cultivo está plenamente preparado para tolerar periodos de sequia debido a su potente sistema radicular y predisposición genética. No podemos olvidar que este patrón se concebido para los secanos «frescales», pero… a nadie le amarga un dulce y es que al aporte de agua o dotaciones de agua bajas (800 -2000 m3/ha y año) puede repercutir muy positivamente en la producción de este sistema de cultivo tan novedoso e interesante.

«UNA GOTA DE AGUA VALE MÁS QUE UN SACO DE ORO PARA UN HOMBRE SEDIENTO «

Y es que, en cualquiera que sea la circunstancia tenemos que ser capaces de optimizar cada gota a agua que aplicamos a un cultivo como el almendro. Esto nos permitirá alcanzar una mayor eficiencia en el uso de agua y a maximizar la viabilidad del cultivo en las zonas donde este recurso es escaso. El riego deficitario es una de las técnicas mas reconocidas para conseguir este objetivo y, espero que trás leer este artículo te haya quedado mucho mas claro cuando y cómo realizarlo de manera adecuada.

¡Nos vemos en los próximos artículos! Déjanos tus dudas en comentarios… ¡gracias por leerme!

2 comentarios en «Almendro en seto y riego deficitario, ¿es posible?»

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