Riego por goteo subterráneo en almendro en seto: cómo reducir costes operativos sin perder eficiencia

Riego por goteo subterráneo en almendro en seto.

El riego por goteo subterráneo en almendro en seto permite reducir costes operativos, mejorar el uso del agua y facilitar el manejo de la explotación, siempre que se diseñe y controle correctamente.

En almendro en seto, hablar de rentabilidad no es solo hablar de producción. También implica revisar cuánto cuesta regar, fertilizar, mantener la instalación, controlar malas hierbas y reparar daños en campo. Y aquí aparece una pregunta clave: ¿puede el riego por goteo subterráneo en almendro en seto ayudar a reducir esos costes?

La respuesta corta es sí, pero con matices. El RGS no es simplemente enterrar una tubería. Es un sistema que exige planificación, control y mantenimiento. Si se maneja bien, puede mejorar la eficiencia hídrica, reducir costes de operación y alargar la vida útil de la instalación. Si se instala sin seguimiento, puede convertirse en un problema difícil y caro de corregir.

Riego por goteo subterráneo en almendro en seto: qué cambia frente al goteo aéreo

En el riego por goteo aéreo, la tubería se coloca sobre la superficie del suelo. Es un sistema conocido, fácil de revisar y sencillo de reparar cuando aparece una fuga o una rotura.

En el riego por goteo subterráneo en almendro en seto, la tubería se entierra normalmente entre 20 y 30 cm de profundidad. Las separaciones entre laterales, caudales, presiones de trabajo y necesidades de filtración pueden ser similares al goteo aéreo, pero cambia algo fundamental: el agua se aplica directamente en la zona radicular.

Esto reduce pérdidas por evaporación, limita el desarrollo de malas hierbas en superficie y evita muchos daños mecánicos sobre la tubería durante labores de cultivo, siega, manejo de cubiertas o mantenimiento de la línea.

“La clave del RGS no está solo en ahorrar agua, sino en hacer que una mayor parte del agua aplicada esté realmente disponible para el almendro.”

Riego por goteo subterráneo en almendro en seto y eficiencia hídrica

Uno de los puntos más relevantes del riego por goteo subterráneo en almendro en seto es la mejora en eficiencia de uso del agua.

En riego por goteo aéreo, una parte del agua aplicada puede perderse por evaporación superficial, especialmente en zonas con alta demanda atmosférica. En el sur y sureste peninsular, este aspecto no es menor. Cuando el agua moja la superficie, una parte se evapora antes de ser aprovechada por el cultivo.

Con RGS, si el manejo es correcto y el bulbo húmedo no asciende hasta la superficie, esas pérdidas pueden reducirse de forma importante. En experiencias de campo se han observado casos con consumos aproximados de 6.000 m³/ha/año en goteo aéreo frente a 4.800 m³/ha/año en riego subterráneo, con rendimientos similares.

Esto supone un ahorro de agua aplicada cercano al 20% en ese caso concreto. No debe interpretarse como una cifra universal, pero sí como una referencia útil para entender el potencial del sistema.

Ahorro energético y menor coste de bombeo

Si aplicas menos agua para cubrir las necesidades del cultivo, también reduces el tiempo de bombeo. Esto se traduce en menor consumo energético, algo especialmente relevante en explotaciones donde el coste de la energía pesa cada vez más en la cuenta de resultados.

En el riego por goteo subterráneo en almendro en seto, el ahorro de agua no solo afecta al canon o coste del recurso. También afecta a la energía necesaria para impulsarla, filtrarla y distribuirla.

Este punto gana importancia en escenarios de dotaciones limitadas o futuras restricciones hídricas. Una instalación más eficiente permite ajustar mejor cada metro cúbico disponible y mantener una estrategia de riego más precisa.

Fertirrigación más eficiente en almendro en seto

El RGS también puede mejorar el aprovechamiento de los fertilizantes. Al aplicar agua y nutrientes en una zona más estable del perfil del suelo, se facilita el manejo del bulbo húmedo y se reduce la exposición de la solución nutritiva a condiciones de evaporación superficial.

En este tipo de instalaciones, es especialmente importante controlar parámetros como el pH y la conductividad eléctrica. En almendro, trabajar con valores adecuados permite mantener la disponibilidad de nutrientes y reducir riesgos de estrés salino.

Además, al estar la tubería enterrada, disminuye el riesgo de precipitación de carbonatos asociado al calentamiento de la tubería y la evaporación del agua al final del riego. Esto no elimina la necesidad de mantenimiento, pero puede reducir determinados problemas habituales en instalaciones superficiales.

Menos malas hierbas y mejor compatibilidad con labores mecánicas

Otro ahorro operativo del riego por goteo subterráneo en almendro en seto aparece en el control de malas hierbas.

Cuando el agua no se aplica en superficie, se reduce la germinación del banco de semillas de los primeros centímetros del suelo. Esto puede traducirse en menor presión de malas hierbas en la línea de cultivo y, en algunos casos, en una pasada menos de control mecánico o químico.

También mejora la compatibilidad con labores mecanizadas. En almendro en seto, donde el manejo de la calle, la línea, la cubierta vegetal o las labores intercepa pueden ser habituales, no tener la tubería en superficie reduce riesgos de enganches, cortes, desplazamientos y reparaciones.

Este punto es especialmente relevante cuando se busca avanzar hacia manejos con más cubierta vegetal, menor alteración del suelo o prácticas regenerativas. El RGS facilita trabajar la superficie sin que la tubería limite cada operación.

Riego por goteo subterráneo en almendro en seto: inversión inicial y amortización

El riego por goteo subterráneo en almendro en seto suele requerir una inversión inicial superior al goteo aéreo. La diferencia puede venir por el uso de emisores autocompensados y antisucción, el enterrado de la tubería y la instalación de colectores de limpieza.

Como referencia general, en instalaciones de este tipo se suele considerar un sobrecoste aproximado del 15%. Sin embargo, ese mayor coste inicial debe analizarse junto al ahorro operativo anual.

En campo, el RGS puede reducir costes de agua, energía, fertilizantes, malas hierbas, mantenimiento y reposición de laterales. También puede alargar la vida útil de la tubería, al estar menos expuesta a radiación, daños mecánicos y movimientos durante las labores.

Por eso, el análisis económico no debe quedarse en el precio de instalación. Debe calcular el coste acumulado durante toda la vida útil del sistema.

El mantenimiento no es opcional

El principal riesgo del RGS es pensar que, al no ver la tubería, no hay que revisarla. Es justo lo contrario.

En riego por goteo subterráneo en almendro en seto, los controles de caudal y presión son obligatorios. Cada sector debe tener un caudal de referencia conocido. Si ese caudal cambia, puede indicar obturaciones, fugas o problemas de funcionamiento.

Los colectores de limpieza también son fundamentales. Permiten realizar limpiezas periódicas de los finales de línea con velocidad suficiente de arrastre. Sin ellos, es frecuente que las limpiezas se hagan peor, menos veces o directamente no se hagan.

El mantenimiento dependerá de la calidad del agua. Aguas con más carga orgánica pueden requerir tratamientos oxidantes. Aguas con pH elevado, carbonatos o bicarbonatos pueden exigir estrategias de acidificación. Además, en RGS debe vigilarse la posible intrusión radicular, aunque en almendro no suele ser tan agresiva si el manejo hídrico es correcto.

Cuándo puede no ser recomendable el RGS

El RGS no es la mejor opción en todos los casos.

Puede no ser recomendable si no existe capacidad técnica para controlar la instalación, si no se van a revisar caudales, si el manejo del riego será muy básico o si existe una alta probabilidad de cambio de cultivo o reconversión varietal a corto plazo.

En goteo aéreo, retirar o modificar la instalación es más sencillo. En RGS, una reconversión puede implicar perder buena parte de la instalación enterrada.

Por eso, antes de implantar riego por goteo subterráneo en almendro en seto, conviene analizar la vida útil prevista de la plantación, la disponibilidad de agua, la calidad del recurso, la estrategia de fertirrigación, el nivel de automatización y la capacidad real de seguimiento.

Recomendaciones técnicas antes de instalar RGS

Antes de apostar por el riego por goteo subterráneo en almendro en seto, conviene tener claros varios puntos:

  • Primero, diseñar bien la instalación desde el inicio. La profundidad de enterrado, la distancia al tronco, el tipo de gotero, la filtración y los colectores de limpieza condicionan el resultado.
  • Segundo, conocer la calidad del agua. No se maneja igual un agua de pozo con pH alto que un agua de embalse con mayor riesgo orgánico.
  • Tercero, incorporar control. Como mínimo, caudalímetros por sectores y una rutina clara de revisión. En sistemas más avanzados, la sensórica de humedad del suelo ayuda a mantener el agua en la zona útil de raíces y evitar percolación profunda.
  • Cuarto, formar a la persona que gestiona el riego. En RGS no se ve el agua. Hay que aprender a interpretar indicadores indirectos: caudal, presión, humedad, respuesta del cultivo y uniformidad.

Una herramienta útil, no una solución automática

El riego por goteo subterráneo en almendro en seto puede ser una herramienta muy interesante para reducir costes operativos, mejorar la eficiencia hídrica y facilitar el manejo mecanizado de la explotación.

Su potencial está en aplicar el agua donde el cultivo la necesita, reducir pérdidas, mejorar la fertirrigación y evitar daños frecuentes en la tubería superficial. Pero exige un cambio de enfoque: más control, más mantenimiento preventivo y más atención a los datos de la instalación.

En un contexto de aumento de costes, presión sobre los recursos hídricos y necesidad de explotaciones más eficientes, el RGS puede aportar valor real al almendro en seto. La clave es no analizarlo solo como una inversión inicial, sino como una decisión técnica que afecta a toda la vida útil de la plantación.

Riego por goteo subterráneo en almendro en seto.

Puedes ver el webinar completo “Reducción de costes operativos gracias al riego por goteo subterráneo en almendro en seto”, impartido por Joaquín Torretta, Director de Ingeniería de Aplicaciones en AZUD, en el canal de YouTube de Synergynuts.

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Cómo programar el riego y la nutrición en el almendro en seto mediante tecnología

Instalación de sonda de humedad

Programar la fertirrigación en almendro en seto es clave para lograr una producción eficiente, sostenible y de calidad. En este artículo aprenderás a aplicar tecnología para optimizar el riego y la nutrición en este tipo de cultivo.

“No se trata de regar más, sino de regar mejor para producir más y de mejor calidad.”

¿Por qué es clave optimizar el riego y la nutrición en el almendro en seto?

La fertirrigación en almendro en seto requiere ajustar dos insumos críticos: agua y fertilizantes. Mal manejados, generan pérdidas económicas y ambientales; bien gestionados, mejoran la producción y la sostenibilidad.

El almendro en seto, al ser un cultivo intensivo y mecanizable, exige máxima precisión. Hoy disponemos de herramientas tecnológicas que permiten ajustar los aportes de agua y nutrientes con base en datos reales y en tiempo real. Hablamos de estaciones meteorológicas, sondas de humedad, controladores inteligentes, inyectores automáticos, sensores de pH y conductividad, entre otros.

No se trata de más agua, sino de más precisión.

Componentes básicos para una fertirrigación eficiente

Controlador de riego inteligente

Es el “cerebro” del sistema. Permite automatizar el riego según necesidades, condiciones climáticas o incidencias como obturaciones. También gestiona la limpieza de líneas o la aplicación de productos correctivos de forma remota.

¿Qué es un controlador inteligente?

Estación meteorológica (física o virtual)

Calcula la evapotranspiración de referencia (ET₀), fundamental para saber cuánta agua requiere el cultivo. Al combinar este dato con el coeficiente de cultivo (Kc), obtenemos la demanda real de agua.

Estación meteorológica: cuánto regar según el clima.

Caudalímetro y contador de riego

Te permiten conocer con precisión cuántos metros cúbicos aporta tu instalación por hora, base indispensable para definir los tiempos de riego.

¿Cómo calcular tu tiempo exacto de riego?

Sondas de humedad del suelo

Indispensables. Te indican si el agua y los nutrientes se quedan en la zona radicular o se están perdiendo por lixiviación. También ayudan a ajustar la frecuencia del riego y detectar estrés hídrico.

Sonda de humedad, indispensable para una correcta aplicación del riego.
Sonda de humedad en almendro en seto fundamental para una aplicación correcta del riego.

Sistema de inyección múltiple para fertilizantes

Permite aplicar nutrientes de forma proporcional, según parámetros de pH y conductividad. Además, facilita mantener el equilibrio entre nutrientes como calcio, potasio y magnesio, evitando antagonismos que afecten la absorción.

Consideraciones para ajustar el sistema a tu finca

  • No hay un único Kc para el almendro en seto. Varía según la variedad, el portainjerto, la edad, el diseño de la plantación y el manejo del agua. Lo ideal es partir de valores orientativos (como los de FAO) y ajustarlos en base a sondas de humedad y experiencia previa.
  • El diseño inicial de la finca importa. Sectores de riego diferenciados por textura del suelo, orientación o pendiente permiten decisiones más ajustadas.
  • El riego por goteo subterráneo es una excelente opción. Aumenta la eficiencia del uso del agua, mejora la mecanización y reduce pérdidas por evaporación y escorrentía. Eso sí, requiere un buen manejo preventivo para evitar obturaciones.
  • El control visual sigue siendo clave. Aunque tengamos sensores y automatismos, la observación directa del cultivo sigue siendo fundamental para detectar anomalías y ajustar decisiones.

¿Y si solo puedes abonar una vez por semana?

En ese caso, debes controlar muy bien la conductividad eléctrica de la solución para no superar valores que afecten negativamente a la absorción de nutrientes. Idealmente, fracciona el riego dentro de ese día, manteniendo siempre una fase de lavado final solo con agua para evitar cristalización en goteros.

Si quieres ampliar estos conocimientos, te invitamos a ver nuestro webinar «Ajustes en la programación de riego y nutrición mediante tecnología».

Webinar: Ajustes en la programación de riego y nutrición mediante tecnología.

Concusión: la fertirrigación del almendro en seto no es solo una cuestión de tecnología, sino de conocimiento agronómico y criterio. Contar con herramientas inteligentes es importante, pero aún más lo es saber interpretarlas y adaptarlas a tu realidad.

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¿Por qué el almendro en seto es el sistema más eficiente en el uso del agua?

Sistemas de cultivo del almendro y densidad de plantación: comparación entre vaso clásico, vaso libre, eje central y almendro en seto.

La eficiencia del agua en almendro en seto es una cuestión estratégica si tienes acceso limitado al riego —o sabes que lo tendrás en el futuro—. Esta pregunta no es teórica. Es estratégica. Y la respuesta no está en regar más, sino en cómo está diseñado el sistema productivo. En las siguientes líneas vas a entender por qué el almendro en seto se ha convertido en el modelo con mayor productividad del agua en almendro en seto, incluso frente a sistemas tradicionales con mayor consumo hídrico. Y lo más importante: por qué esto cambia la forma de planificar una plantación hoy.

El reto actual: producir más almendra con menos agua

El almendro en España ha dejado de ser un cultivo marginal. La expansión hacia zonas de regadío ha sido clave para mejorar la rentabilidad, pero también ha puesto el foco en un problema evidente: el agua es cada vez más escasa.

En este contexto, no basta con hablar de consumo total de agua. El indicador clave es otro: cuánta almendra produces por cada metro cúbico de agua que realmente usa el árbol. Es decir, la productividad hídrica en almendro.

Aquí es donde el sistema de almendro en seto marca la diferencia.

Producir más almendra con menos agua.
Expansión del riego en el almendro en España y aumento de la presión hídrica en un escenario de creciente escasez de agua.

¿Qué significa realmente “productividad del agua”?

La productividad del agua se calcula como la relación entre:

  • Producción de grano (kg/ha)
  • Agua consumida por el cultivo a través de la transpiración (m³/ha)

Este enfoque es clave porque no mide el agua aplicada, sino el agua realmente utilizada por el árbol para producir. Y cuando se analiza desde este punto de vista, aparecen diferencias muy claras entre los distintos sistemas de producción de almendro y consumo de agua.

Comparación entre modelos productivos: no todos los almendros usan el agua igual

Un estudio desarrollado en una parcela experimental en Cataluña comparó cuatro sistemas productivos de almendro:

  • Vaso clásico
  • Vaso libre
  • Eje central
  • Palmeta (almendro en seto)

Todos se evaluaron bajo distintos regímenes hídricos, desde riego completo hasta riego deficitario en cultivos leñosos, midiendo de forma precisa la transpiración real del árbol.

Sistemas de cultivo del almendro y densidad de plantación: comparación entre vaso clásico, vaso libre, eje central y almendro en seto.
Sistemas de cultivo del almendro y densidad de plantación: comparación entre vaso clásico, vaso libre, eje central y almendro en seto.

Menor copa, menor demanda hídrica

El resultado más relevante es estructural. El almendro en seto (palmeta) forma árboles:

  • Más pequeños
  • Con copas más estrechas
  • Con mejor distribución de la superficie foliar

Esto se traduce en una menor transpiración anual, alrededor de un 30 % menos que sistemas como el vaso libre. Menos volumen de copa implica menos superficie evaporante y, por tanto, menor demanda de agua.

¿Y la producción? Aquí está el punto clave

Reducir consumo no serviría de nada si la producción cayese. Pero no es lo que ocurre.

Los modelos intensivos (vaso libre, eje central y palmeta) mostraron producciones de grano similares, mientras que el vaso clásico quedó claramente por debajo.

Es decir:

  • El almendro en seto consume menos agua
  • Pero produce prácticamente lo mismo

Y esta combinación es la que dispara la eficiencia hídrica en almendro en seto.

“No es el sistema que más agua usa el que más produce, sino el que mejor convierte el agua en fruto.”

Productividad del agua: el dato que lo cambia todo

Cuando se analiza la productividad del agua, el sistema en seto destaca con claridad:

  • Seto ≈ 0,46 kg de grano por m³ de agua
  • Eje central: ≈ 0,36 kg/m³
  • Vaso libre: ≈ 0,34 kg/m³
  • Vaso clásico: ≈ 0,33 kg/m³

Estos valores, confirmados además en análisis a largo plazo, demuestran que la productividad del agua en almendro en seto es claramente superior.

No es un efecto puntual ni ligado a un solo año. Es una consecuencia directa de su arquitectura y de su eficiencia agronómica del seto.

Productividad hídrica del almendro según el sistema de cultivo: el almendro en seto muestra la mayor eficiencia en el uso del agua (kg de almendra por m³).
Productividad hídrica del almendro según el sistema de cultivo: el almendro en seto muestra la mayor eficiencia en el uso del agua (kg de almendra por m³).

¿Por qué el seto convierte mejor el agua en producción?

Hay varios factores que explican esta ventaja:

1. Mejor interceptación de la luz

La estructura en seto permite una distribución más homogénea de la radiación, lo que mejora la eficiencia fotosintética por unidad de hoja.

2. Más órganos productivos por volumen de copa

La poda y la formación favorecen una mayor proporción de ramilletes y brindillas productivas frente a madera improductiva.

3. Mayor control del riego

El sistema se adapta perfectamente al riego localizado y al riego deficitario en almendro en seto, permitiendo ajustes finos sin penalizar tanto la producción.

4. Menor gasto “inútil” de agua

Menos copa significa menos agua destinada a mantener estructura y más agua destinada a llenar fruto.

Implicaciones prácticas para el agricultor

Si estás diseñando una plantación nueva —o replanteándote una existente— el mensaje es claro:

  • Elegir el sistema productivo condiciona tu consumo de agua durante décadas
  • El almendro en seto no solo es más mecanizable y precoz
  • También es una herramienta estratégica frente a la escasez hídrica

En escenarios de dotaciones limitadas o futuras restricciones, la productividad del agua será tan importante como la producción total.

El cambio de paradigma ya está aquí

Durante años se asumió que intensificar significaba gastar más agua. Hoy sabemos que no es así. El almendro en seto demuestra que es posible producir de forma más eficiente, alineando rentabilidad y sostenibilidad.

Y este enfoque no es una moda: es una respuesta técnica y contrastada a un problema real.

Los datos y conclusiones presentados en este artículo se basan en el estudio científico “Agronomic response, transpiration and water productivity of four almond production systems under different irrigation regimes”, realizado por Manuel Quintanilla-Albornoz, Joaquim Bellvert, Ana Pelechá y Xavier Miarnau, investigadores del IRTA (Institute of Agrifood Research and Technology), y publicado en 2024 en la revista Agricultural Water Management.

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