La importancia del análisis foliar

En este blog hemos hablando sobre la fertilización en almendro pero, ¿cómo saber exactamente lo que necesita mi cultivo?

Los análisis foliares son actualmente la herramienta más útil para planificar la fertilización de manera efectiva y que todo el presupuesto destinado a fertilización merezca la pena.

En este artículo te contaré las claves para realizar los análisis foliares en el cultivo del almendro y extraer la información más importante de los mismos para realizar una correcta fertilización.

¿Qué es un análisis foliar?

Es una práctica que nos permite detectar deficiencias nutricionales para así realizar un adecuado programa de abonado según los requerimientos de la planta.

¿Para qué sirve un análisis foliar?

A parte de para realizar un plan nutricional adecuado, sirve para identificar problemas específicos. Por ejemplo, si en una zona de nuestra plantación percibimos que la producción no es la esperada, comparándolo con un análisis de otra zona en la que la producción sea adecuada, podremos detectar alguna deficiencia o toxicidad de algún elemento.

También, sirve para evaluar la eficacia de los planes de abonado, con el análisis conoceremos cómo ha asimilado la planta los nutrientes aportados.

clorosis en almendro 1
Ejemplo de clorosis férrica (deficiencia hierro) en Almendro

¿Por qué es importante el equilibrio entre nutrientes?

Hay una conocida ley llamada Ley del mínimo de Liebig, que determina que un solo nutriente puede limitar la producción de un cultivo aunque el resto estén en cantidades suficientes. Por lo que si nuestra planta tiene algún tipo de carencia en algún nutriente por poca cantidad que necesite la producción se verá afectada.

Analisis foliares para resultados de nutrientes
Imagen explicativa sobre la Ley del mínimo

Cómo realizar un análisis foliar: toma de muestras

La toma de muestras es la parte más importante si queremos que los resultados obtenidos sean veraces y representativos.

Los pasos a seguir para la toma de muestras son:

  1. Conocer la parcela, recorrerla observando si hay zonas de menor crecimiento y/o producción, coloración en las hojas, suelos atípicos (con problemas de drenaje, enfermedades etc.). Y si es así, marcar esta zona y tomar muestras separadas. En este sentido, la imagen satelital nos puede ayudar bastante a la hora de identificar estas zonas..
  2. Cada zona muestreada debe ser homogénea (misma variedad/portainjerto, vigor) y que se realizan las mismas prácticas culturales.
  3. La época adecuada para la toma de muestras es desde inicios de junio a mitad de julio.
  4. Se recogen unas 100 hojas nuevas completamente desarrolladas, de las partes medias de los brotes del año y de al menos 25 árboles. Se recomienda que la recogida de muestras sea sistemática cubriendo todo el área y haciendo un recorrido en zigzag.
  5. Evita recoger hojas cerca de caminos, edificios, etc. Si se ha realizado algún tratamiento fitosanitario deja que pasen al menos 8 días.
  6. La recogida se debe hacer a primera hora de la mañana, la hoja se arranca entera con su peciolo, se guarda en una bolsa de papel. Se debe enviar al laboratorio lo antes posible, hasta el envío la muestra se debe guardar en la nevera.
Muestreo
Imagen de cómo realizar un muestreo en función del tamaño de la parcela

En cualquier caso, pueden existir diferentes metodologías a la hora de realizar este tipo de muestreos, por lo que lo mejor siempre será que te apoyes en profesionales de un laboratorio especializado que te puedan guiar para conseguir los resultados esperados.

**Guía muestreo foliar AGQLabs: https://agqlabs.es/tienda/wp-content/uploads/2020/06/muestreo_foliares.pdf

¿Cómo interpretar los resultados del análisis foliar?

Los valores estándares para la interpretación de los resultados se basan en la obtención de una producción máxima, por los que los valores deben tomarse con precaución. Los resultados deben contrastarse con el vigor y la producción esperada para tu plantación.

Lo ideal, es tener una base de datos durante varios años para tener una visión global del estado de tu cultivo y para valorar si las aplicaciones realizadas han dado resultado.

Debes de tener en cuenta que si hay algún elemento que se encuentre por encima de los niveles adecuados, no va incrementar la producción sino que puede producir desequilibrios nutricionales /antagonismos y producir toxicidades. En estos casos, es conveniente realizar una prospección de todas las variables del cultivo para encontrar la fuente de ese nutriente para poder eliminarlo o contrarestarlo.

Cabe destacar que a día de hoy y debido a la gran variabilidad patrón-variedad de la que disponemos, no existen aún datos específicos y puede que esto dificulte en cierta medida el trabajo de interpretación de resultados.

ejemplo de interpretación de resultados.

Tenemos dos zonas dentro de una misma parcela:

Zona A: se aprecia un bajo vigor y hojas amarillentas.

Zona B: no se aprecia ningún problema significativo.

Los resultados del análisis indican que en la zona A hay carencias de nitrógeno y de potasio, y unos valores altos de sodio. En la zona B los valores de los elementos se encuentran dentro de los intervalos adecuados.

Tras un examen visual de campo se observa que en la zona A la textura del suelo es más arenosa que en la zona B. Como el riego en ambas zonas es el mismo, en la zona A se produce un estrés hídrico que produce un aumento de la salinidad del suelo y por ende un aumento del nivel de sodio en las hojas. También debido a este suelo, los niveles de nutrientes son menores y en el caso del nitrógeno y el potasio se pierden por lixiviación.

Una posible solución a este problema sería sectorizar el riego y hacer un manejo variable tanto en la aplicación de riego (duración y frecuencia de riego) así cómo la aplicación de nutrientes independiente en forma y cantidad (focalizando en los nutrientes clave, aumento de materia orgánica y por supuesto evitando riegos excesivos que favorezcan el lavado de los mismos).

LO QUE NO SE MIDE NO SE PUEDE MEJORAR

Si lo que queremos es llevar nuestro cultivo a su máxima productividad, los análisis foliares son actualmente la herramienta más útil para planificar la fertilización de manera efectiva y optimizar la aplicación de nutrientes en cantidad y forma.

Como has podido ver a lo largo del post, el análisis foliar no solo es muy importante para la salud y productividad del cultivo, si no que estas dos impactan directamente en rentabilidad de tu cultivo.

Con un simple análisis puedes conocer mucho mejor tu plantación de almendros e ir mejorando poco a poco algunos aspectos tan importantes como la nutrición del cultivo.

Y recuerda… «Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre.«

¡Nos vemos en próximos artículos!

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