La eficiencia del agua en almendro en seto es una cuestión estratégica si tienes acceso limitado al riego —o sabes que lo tendrás en el futuro—. Esta pregunta no es teórica. Es estratégica. Y la respuesta no está en regar más, sino en cómo está diseñado el sistema productivo. En las siguientes líneas vas a entender por qué el almendro en seto se ha convertido en el modelo con mayor productividad del agua en almendro en seto, incluso frente a sistemas tradicionales con mayor consumo hídrico. Y lo más importante: por qué esto cambia la forma de planificar una plantación hoy.
El reto actual: producir más almendra con menos agua
El almendro en España ha dejado de ser un cultivo marginal. La expansión hacia zonas de regadío ha sido clave para mejorar la rentabilidad, pero también ha puesto el foco en un problema evidente: el agua es cada vez más escasa.
En este contexto, no basta con hablar de consumo total de agua. El indicador clave es otro: cuánta almendra produces por cada metro cúbico de agua que realmente usa el árbol. Es decir, la productividad hídrica en almendro.
Aquí es donde el sistema de almendro en seto marca la diferencia.

¿Qué significa realmente “productividad del agua”?
La productividad del agua se calcula como la relación entre:
- Producción de grano (kg/ha)
- Agua consumida por el cultivo a través de la transpiración (m³/ha)
Este enfoque es clave porque no mide el agua aplicada, sino el agua realmente utilizada por el árbol para producir. Y cuando se analiza desde este punto de vista, aparecen diferencias muy claras entre los distintos sistemas de producción de almendro y consumo de agua.
Comparación entre modelos productivos: no todos los almendros usan el agua igual
Un estudio desarrollado en una parcela experimental en Cataluña comparó cuatro sistemas productivos de almendro:
- Vaso clásico
- Vaso libre
- Eje central
- Palmeta (almendro en seto)
Todos se evaluaron bajo distintos regímenes hídricos, desde riego completo hasta riego deficitario en cultivos leñosos, midiendo de forma precisa la transpiración real del árbol.

Menor copa, menor demanda hídrica
El resultado más relevante es estructural. El almendro en seto (palmeta) forma árboles:
- Más pequeños
- Con copas más estrechas
- Con mejor distribución de la superficie foliar
Esto se traduce en una menor transpiración anual, alrededor de un 30 % menos que sistemas como el vaso libre. Menos volumen de copa implica menos superficie evaporante y, por tanto, menor demanda de agua.
¿Y la producción? Aquí está el punto clave
Reducir consumo no serviría de nada si la producción cayese. Pero no es lo que ocurre.
Los modelos intensivos (vaso libre, eje central y palmeta) mostraron producciones de grano similares, mientras que el vaso clásico quedó claramente por debajo.
Es decir:
- El almendro en seto consume menos agua
- Pero produce prácticamente lo mismo
Y esta combinación es la que dispara la eficiencia hídrica en almendro en seto.
“No es el sistema que más agua usa el que más produce, sino el que mejor convierte el agua en fruto.”
Productividad del agua: el dato que lo cambia todo
Cuando se analiza la productividad del agua, el sistema en seto destaca con claridad:
- Seto ≈ 0,46 kg de grano por m³ de agua
- Eje central: ≈ 0,36 kg/m³
- Vaso libre: ≈ 0,34 kg/m³
- Vaso clásico: ≈ 0,33 kg/m³
Estos valores, confirmados además en análisis a largo plazo, demuestran que la productividad del agua en almendro en seto es claramente superior.
No es un efecto puntual ni ligado a un solo año. Es una consecuencia directa de su arquitectura y de su eficiencia agronómica del seto.

¿Por qué el seto convierte mejor el agua en producción?
Hay varios factores que explican esta ventaja:
1. Mejor interceptación de la luz
La estructura en seto permite una distribución más homogénea de la radiación, lo que mejora la eficiencia fotosintética por unidad de hoja.
2. Más órganos productivos por volumen de copa
La poda y la formación favorecen una mayor proporción de ramilletes y brindillas productivas frente a madera improductiva.
3. Mayor control del riego
El sistema se adapta perfectamente al riego localizado y al riego deficitario en almendro en seto, permitiendo ajustes finos sin penalizar tanto la producción.
4. Menor gasto “inútil” de agua
Menos copa significa menos agua destinada a mantener estructura y más agua destinada a llenar fruto.
Implicaciones prácticas para el agricultor
Si estás diseñando una plantación nueva —o replanteándote una existente— el mensaje es claro:
- Elegir el sistema productivo condiciona tu consumo de agua durante décadas
- El almendro en seto no solo es más mecanizable y precoz
- También es una herramienta estratégica frente a la escasez hídrica
En escenarios de dotaciones limitadas o futuras restricciones, la productividad del agua será tan importante como la producción total.
El cambio de paradigma ya está aquí
Durante años se asumió que intensificar significaba gastar más agua. Hoy sabemos que no es así. El almendro en seto demuestra que es posible producir de forma más eficiente, alineando rentabilidad y sostenibilidad.
Y este enfoque no es una moda: es una respuesta técnica y contrastada a un problema real.
Los datos y conclusiones presentados en este artículo se basan en el estudio científico “Agronomic response, transpiration and water productivity of four almond production systems under different irrigation regimes”, realizado por Manuel Quintanilla-Albornoz, Joaquim Bellvert, Ana Pelechá y Xavier Miarnau, investigadores del IRTA (Institute of Agrifood Research and Technology), y publicado en 2024 en la revista Agricultural Water Management.
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